El ser humano cuenta con diversos componentes –denominados “cuerpos” en la terminología de la Sabiduría Primordial o Perenne-, tanto perecederos como imperecederos. Entre los primeros, es decir, entre que están llamados a diluirse tras el fallecimiento de la persona, ostentan gran importancia el cuerpo físico y el cuerpo energético, acerca de los cuales sigue habiendo una gran ignorancia.
Este Encuentro Mensual se centrará en los dos para, desde el conocimiento y reconocimiento de ambos, plantear y acometer una serie de prácticas dirigidas a mejorar tanto nuestra salud como nuestra vitalidad.
Así con relación al cuerpo físico, se abordarán asuntos como los siguientes:
a) Al cuerpo hay que cuidarlo: prácticas de vida saludable, sistema nervioso, sistema orgánico...
b) Al cuerpo hay que escucharlo.
c) Ahora bien, no siempre hay que hacerle caso: el discernimiento de cuando habla desde su sabiduría y cuando se limita a expresar inercias y hábitos nocivos que hemos introducido en él.
d) Para lograr lo anterior, es importante la necesidad de una moderada autodisciplina.
e) Al cuerpo hay que construirlo con buenos materiales: el protagonismo de la alimentación.
f) Toma de consciencia sobre las enfermedades y las adiciones: tipologías básicas de enfermedades y las adiciones como grito del alma.
g) Tres prácticas.
En cuanto al cuerpo etérico o energético, se examinarán cuestiones como estas:
a) El componente energético del ser humano: invisible, pero real.
b) El Cordón de Plata y la muerte.
c) Molde del cuerpo físico.
d) Receptor y transmisor de vitalidad: el prana.
e) Transmisor de las influencias procedentes de los ámbitos emocional y mental.